domingo, 15 de abril de 2012

Vergüenza o comodidad.

Seamos realistas. Hay una gran mayoría de personas que su "estatus", "categoría" u "orgullo" les impide realizar cierto tipos de trabajo. Me explico, ¿Cómo un ingeniero con un MBA, o un doctor en Matemáticas, va a desarrollar un trabajo de cajero en una gran superficie?. Su orgullo o el de sus padres se lo impide. ¿Cómo mi hijo, después de pagarle una carrera, un master y tantos años estudiando, va ahora a aceptar un trabajo en un restaurante de comida rápida? Prefieren seguir sin trabajo a "rebajarse".
Por otro lado hay otro tipo de personas que prefieren renunciar a un trabajo, por la simple razón de que están cobrando el paro, y ellos, "ni se levantan de la cama" por esa "mierda de sueldo".
En los dos casos habría que estudiar la situación.
En el primero, lo mejor sería aceptar el trabajo y seguir buscando para lo que realmente nos hemos preparado. Además nunca se sabe si podemos entrar en una empresa de cajero y luego poder ir subiendo. O seguro que en su próxima entrevista valorarán positivamente el estar trabajando a que estuviera en su casa sin hacer nada.
En el segundo, es mejor ser hormiguita y guardar el paro por si la cosa va a peor ( por que nadie nos garantiza que la actual situación de crisis no vaya a empeorar más), ya que el paro no es infinito y cuando se acaba hay que volver a empezar y volver a cotizar un mínimo de tiempo para cobrarlo de nuevo.
Sí, alguien dirá que no se puede aceptar todo lo que se ofrezca, o que sólo le faltaría "poner el culo", aunque esto ultimo también depende del tiempo que llevemos sin comer, nosotros o sobre todo nuestros hijos. Y entonces no pondremos sólo el culo, sino que también ofreceremos la cama, y con sábanas limpias, no supuesto.
Y ya no es porque de esta manera se redujera la estratosférica lista de paro que tenemos, aunque fuera de una manera pequeña o ínfima, sino que sería por nosotros mismos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario