miércoles, 11 de abril de 2012

Hablemos de inglés.

Sí, y digo bien de y no en, porque no tenemos ni idea.
Es una pena, pero es la cruda realidad; en España la enseñanza de idiomas ha sido y es una chapuza, y hay pocas personas que dominen otro idioma, y ni hablemos de desenvolverse bien en varios.
Hay personas que presumen en sus curriculum del conocimiento de un idioma, pero cuando llegan a una entrevista de trabajo y les preguntan si ésta se puede desarrollar en inglés (o en el idioma que hayan indicado), tienen que recular y reconocer lo evidente.
Hace pocas semanas pude ver en un programa de televisión una entrevista al empresario hotelero Kike Saralosa, que se avergonzaba de que un turista extranjero llegue a la recepción de un hotel y no sepan atenderle en su idioma, siendo España un país que depende en gran medida del turismo y más con esta situación de crisis en la que nos encontramos. Y le doy toda la razón.
Y gran parte de culpa, como ya he dicho, la tiene la educación. Sí, sí, cada vez hay más colegios "bilingües", pero ¿de verdad son "bilingües"?, ¿de verdad enseñan un idioma como se tiene que hacer?
Tengo que reconocer que mis padres se esforzaron en que yo aprendiera inglés, pero fue imposible. ¿Alguien recuerda “Follow me”, el programa de inglés que presentaba Francis Matthews?, mis padres me lo compraron, pero nada. ¿Y a Mazzy, big Mazzy?, es más moderno, pero nada de nada.
Ahora el que está triunfando es Richard Vaughan. He visto su programa varias veces en televisión y la verdad es que es ameno y explica las cosas con claridad, pero ya lo he dado por imposible.
Pero si ya es triste que cualquiera de nosotros no hable inglés, que no lo hagan nuestros mandatarios es vergonzoso. Bueno, claro, resulta que Rajoy ha comentado alguna vez que él era de francés y Zapatero que era de León.
Y ahora hago una pregunta: ¿qué hubiera ocurrido, en esta situación de crisis, si el señor Rajoy o el señor Zapatero se desenvolvieran con soltura en alemán…?

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